La tokenización constituye un nuevo paradigma de circulación del valor y de los medios de pago. Irrumpe en la actualidad como una herramienta de desarrollo tecnológico extraordinaria, resultante del tráfico mercantil y las prácticas financieras de la modernidad. Como instrumento, constituye un mecanismo alternativo que permite fraccionar activos y distribuir su valor en forma digital, descentralizada y global.
Tokenizar implica representar digitalmente un activo dentro de una red blockchain mediante la emisión de “tokens”. Un token es una unidad digital que representa un derecho económico o jurídico sobre un activo subyacente. En términos simples, tokenizar es convertir un activo en múltiples fracciones digitales que pueden ser adquiridas, transferidas y negociadas con la velocidad y alcance de internet.
En este apasionante contexto, se presenta el desafío de su regulación. Como necesidad ineludible, arroja los mismos interrogantes históricos y permanentes que todo nuevo instrumento mercantil trae aparejados: cómo desarrollar la herramienta con eficiencia y seguridad, por una parte; y, por la otra, a quién le corresponde articular tal regulación.
Es nuestro criterio que es área de regulación del Banco Central del Paraguay, como regulador natural del sistema de pagos nacional. Pero no será menos acertada y fundada la posición de hacerlo mediante un régimen legal especial, conforme a las circunstancias condicionantes.
Con entusiasmo aguardamos y nos anotamos al debate.
